
Al poco de pasar el paso canadiense, y toparnos con el rebaño de cabras, nos encontramos con una bifurcación del camino, a la izquierda atravesamos un bosque de alcornoque que nos lleva al cortijo de Paco Marin,...
... o tomamos el de la derecha que nos lleva directamente a la mina.
Tras una pequeña deliberación elegimos el de la derecha, y cruzamos por entre las escombreras hasta llegar a la mina,
Y como no podía ser de otra manera, surgen las dudas, "que si por aquí no es", "que si nos vamos a perder", "que si el guía no se entera", "que si la abuela fuma en pipa", bla, bla, bla...
Por cierto, ya tenemos fecha para la próxima liberación : Martes 12 de Febrero.
La ruta está por decidir, y se admiten propuestas. Como de costumbre mi correo se llenará de mensajes con cienes y cienes de propuestas.
Son surcos del azar los caminos
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